Goheung, 24 de junio — Corea del Sur entró oficialmente en la liga de potencias espaciales mundiales cuando el cohete Nuri de última generación se lanzó con éxito desde el Centro Espacial Naro en Goheung por cuarta vez, llevando nueve satélites a órbita con precisión. Este éxito marca la madurez de la tecnología de cohetes indígenas coreanas, desarrollada completamente por científicos y ingenieros locales en más de dos décadas de investigación y desarrollo.
El cohete Nuri, o KSLV-II (Korea Space Launch Vehicle-II), es un logro extraordinario en términos de ingeniería. Con una altura de 47,2 metros y un peso de 200 toneladas, este cohete es capaz de llevar una carga de 2,6 toneladas a una órbita baja elíptica. Lo más destacable es que más del 90 por ciento de los componentes del cohete fueron desarrollados y fabricados en Corea, a diferencia de muchos programas espaciales de otros países que aún dependen de tecnologías extranjeras para partes críticas.
Los satélites llevados en este lanzamiento incluyen un satélite de observación terrestre de alta resolución que se utilizará para el monitoreo ambiental, el mapeo agrícola y la vigilancia de la seguridad; un satélite de comunicación que proporcionará cobertura de internet de alta velocidad a áreas remotas de Corea; así como varios nanosatélites desarrollados por universidades coreanas como proyectos de investigación.
El programa espacial coreano ahora mira hacia adelante con objetivos más ambiciosos. Corea tiene la intención de aterrizar un vehículo sin tripulación en la superficie de la Luna antes de 2032 y formar parte de un consorcio internacional que planea construir una base de investigación en la Luna en los próximos dos décadas.
El Instituto de Investigación Espacial de Corea (KARI) y las empresas privadas coreanas emergentes en el sector espacial, como Innospace y Perigee Aerospace, están trabajando para comercializar la tecnología de cohetes coreana, ofreciendo servicios de lanzamiento de satélites a clientes internacionales a precios competitivos. Esto crea una nueva industria espacial comercial que se espera genere ingresos de miles de millones de dólares para la economía coreana.
