Yamanashi, 24 de junio — Japón, que ha liderado mundialmente la tecnología de trenes de alta velocidad desde la introducción del Shinkansen en 1964, volvió a hacer historia cuando su nuevo tren de levitación magnética (maglev) SCMaglev registró una nueva velocidad récord en las pruebas en la línea de prueba de Yamanashi. Este tren que flota sobre una vía magnética sin tocar físicamente la vía alcanzó una velocidad máxima de 610 kilómetros por hora, superando el récord anterior y convirtiéndolo en el tren terrestre más rápido de la historia de la humanidad.
La tecnología maglev utilizada por Japón utiliza el principio de superconducción fría: los bobinados superconductores del tren interactúan con los anillos magnéticos en la vía, creando fuerza de levitación y propulsión completamente mediante energía magnética sin ninguna parte móvil que entre en contacto. La ausencia de fricción mecánica permite velocidades mucho más altas que las alcanzables por los trenes convencionales con ruedas.
El proyecto Chuo Shinkansen, que conectará Tokio con Nagoya y luego con Osaka utilizando esta tecnología maglev, está actualmente en una fase activa de construcción. Cuando esté listo, el viaje entre Tokio y Osaka, que ahora toma dos horas y 15 minutos con el Shinkansen convencional, podrá realizarse en solo 67 minutos. Esto significa que las grandes ciudades japonesas dentro de un radio de 500 kilómetros se sentirán más cercanas entre sí que antes.
En cuanto a la seguridad, este sistema maglev ha sido diseñado con múltiples capas de sistemas de seguridad muy avanzados. Aunque ocurra un fallo en el sistema eléctrico, el tren podrá deslizarse con seguridad hacia la estación más cercana utilizando la energía cinética almacenada. El sistema de control informático que opera en microsegundos garantiza que la distancia entre los trenes que operan en la misma vía siempre esté en un nivel seguro.
Otros países, incluidos Estados Unidos, India y varios países europeos, han manifestado interés en importar la tecnología maglev japonesa para desarrollar sistemas de transporte ultrarrápidos en sus respectivos países, abriendo grandes oportunidades comerciales de exportación tecnológica para Japón.
