Uno de los fenómenos más asombrosos en física es la existencia del punto triple: una condición en la que una sustancia puede existir en tres fases físicas simultáneamente: sólido, líquido y gas. Para el agua, este punto triple ocurre a una temperatura de 0,01 grados Celsius y una presión de 611,73 pascales — una presión mucho más baja que la presión atmosférica terrestre al nivel del mar.
En este punto triple, el hielo puede sublimar directamente en vapor, el vapor puede condensar en líquido y el líquido puede congelarse en hielo — todos al mismo tiempo y en un equilibrio perfecto. Esta es una condición muy específica donde las tres fases están en equilibrio termodinámico entre sí.
Este fenómeno no es solo un hecho académico — tiene un gran valor científico. El punto triple del agua se utilizó para definir la escala de temperatura Kelvin. Hasta 2019, un Kelvin se definía como 1/273,16 de la temperatura termodinámica del punto triple del agua. Aunque esta definición se ha actualizado basándose en la constante de Boltzmann, la importancia del punto triple en metrología térmica sigue siendo significativa.
En un laboratorio, el punto triple puede verse visualmente — el agua en un recipiente sellado cuya presión se reduce comenzará a hervir incluso a temperatura ambiente debido a la disminución de la presión, que reduce el punto de ebullición. A la presión adecuada, el agua hervirá y se congelará simultáneamente. Este experimento es la demostración visual más directa de cómo la presión afecta las fases de la materia.
