¿Qué es la Jizyah: Más que Solo un Impuesto?
La jizyah (en árabe: جِزْيَة) es un término que a menudo genera debate, pero en el contexto histórico islámico real, es una forma de impuesto aplicado a los sujetos no musulmanes en países gobernados por leyes islámicas. El Corán y los hadices mencionan la jizyah sin establecer una tasa o cantidad específica, y su aplicación varió a lo largo de la historia islámica. Sin embargo, los eruditos coinciden en que los gobiernos islámicos tempranos adaptaron el sistema fiscal existente y lo modificaron según las leyes de la religión islámica.
Históricamente, la jizyah se entendía en el islam como una tarifa para la protección proporcionada por el gobierno musulmán a los no musulmanes. También era una exención del servicio militar para los no musulmanes, el derecho a practicar su religión con autonomía comunitaria en el estado islámico, y una prueba material de lealtad de los no musulmanes al estado islámico y sus leyes. La mayoría de los fuqaha (expertos en derecho islámico) exigían que los hombres adultos, libres y sanos en la comunidad dhimmi pagaran la jizyah, excluyendo a mujeres, niños, ancianos y aquellos que no podían pagar.
Origen y Justificación del Corán
El versículo principal que sirve de referencia para la jizyah es el Surah At-Taubah, versículo 29: "Luchad contra los que no creen en Allah y no consideran como prohibido lo que Allah y Su Mensajero han prohibido, y no practican la religión verdadera (la religión de Allah), es decir, los que recibieron el Libro, hasta que paguen la jizyah de manera obediente mientras estén sometidos."
Sin embargo, la interpretación de las frases "de manera obediente" (an yadin) y "mientras estén sometidos" (saghirun) ha sido objeto de debate. Eruditos modernos como Fazlur Rahman y Mahmoud Ayoub enfatizan que el contexto histórico de este versículo está relacionado con acuerdos de paz y no con humillación. Por otro lado, "sometidos" significa someterse a la autoridad del estado islámico y cumplir sus leyes, no una humillación personal. Esto coincide con la práctica del Profeta Muhammad SAW mismo, quien impuso la jizyah a la comunidad cristiana en Najran y a los judíos en Khaybar.
Implementación en la Historia: Entre el Ideal y la Realidad
A lo largo de la historia islámica, la jizyah se implementó de diversas formas. Durante la época de los Califas Rashidun, especialmente Omar al-Khattab, el sistema de jizyah se organizó de manera sistemática. Omar estableció tarifas diferentes según la capacidad económica: los ricos pagaban 48 dirham al año, los de clase media 24 dirham y los pobres trabajadores 12 dirham. Las mujeres, niños, ancianos, ciegos, discapacitados y quienes no podían pagar estaban exentos.
Bajo el gobierno de los Omeyas y Abasidas, la jizyah se convirtió en una fuente principal de ingresos del estado. Sin embargo, su aplicación no fue uniforme. Algunos gobernantes impusieron la jizyah de manera justa, pero otros la abusaron. No obstante, el principio básico permaneció igual: la jizyah era un contrato de protección. Si el estado islámico fallaba en proteger a los dhimmis, la jizyah debía ser devuelta. Un ejemplo famoso ocurrió durante las Cruzadas cuando las fuerzas islámicas no pudieron proteger a la comunidad cristiana en Siria; el gobernador islámico devolvió la jizyah que había recaudado.
La Jizyah como Contrato Social: Derechos y Responsabilidades
La jizyah no es un impuesto impuesto arbitrariamente. Es parte de un contrato social entre el estado islámico y los ciudadanos no musulmanes. Al pagar la jizyah, los dhimmis obtienen varios derechos:
- Protección de vida y propiedad - El estado islámico es responsable de protegerlos de ataques internos y externos.
- Libertad religiosa - Se les permite practicar su religión sin interferencia.
- Libertad económica - Pueden trabajar y comerciar sin restricciones.
- Exención del servicio militar - No están obligados a servir en el ejército, a diferencia de los musulmanes que están obligados a realizar el jihad.
- Autonomía en asuntos personales - Pueden manejar matrimonios, divorcios y herencias según las leyes de su religión.
Como contrapartida, están obligados a respetar las leyes del estado islámico, no ofender al islam ni al profeta Muhammad SAW, y no ayudar a los enemigos del islam. Si violan el acuerdo, su estatus de dhimmi puede ser revocado.
Comparación con Otros Sistemas Fiscales
Comparado con los sistemas fiscales modernos, la jizyah en realidad era más ligera. En la Edad Media, los impuestos en Europa podían alcanzar el 50% de los ingresos de los agricultores. Mientras que la jizyah era alrededor del 2-5% de los ingresos anuales. Además, los musulmanes estaban obligados a pagar zakat (2,5% de sus ahorros) y un impuesto sobre la tierra (kharaj) que a veces era más alto que la jizyah.
Por ejemplo, en Al-Andalus (España islámica), los dhimmis (cristianos y judíos) pagaban una jizyah más baja que los impuestos impuestos a los agricultores cristianos bajo el gobierno feudal. Esto hizo que muchos agricultores cristianos prefirieran vivir bajo el gobierno islámico.
Críticas y Malentendidos Modernos
En la era moderna, la jizyah a menudo es atacada como evidencia de la "injusticia" del islam hacia los no musulmanes. Sin embargo, estas críticas generalmente se realizan sin comprender el contexto histórico y la función social de la jizyah. Eruditos como Bernard Lewis y Marshall Hodgson enfatizan que la jizyah era un sistema práctico y justo en su época. Permitió al estado islámico gestionar una sociedad multicultural de manera segura.
Además, la práctica de la jizyah fue eliminada en la mayoría de los países islámicos modernos después de las reformas del siglo XIX. En el Imperio Otomano, la jizyah fue abolida en 1856 mediante el Decreto de Reforma (Islahat Hatt-i Humayun) que otorgó igualdad a todos los ciudadanos sin importar su religión. Hoy en día, solo algunos grupos como los talibanes intentan revitalizar esta práctica, aunque no representan la opinión de la mayoría de los musulmanes.
Conclusión: Legado de Justicia en la Diversidad
La jizyah es una de muchas instituciones en la civilización islámica que reflejan una aproximación pragmática y humanista hacia la diversidad religiosa. No es un impuesto de humillación, sino un contrato social mutuamente beneficioso. Los dhimmis obtenían protección y libertad, mientras que el estado islámico obtenía recursos financieros y lealtad política.
La historia demuestra que cuando la jizyah se implementó de manera justa, se convirtió en la base de la armonía entre religiones. Las comunidades cristianas y judías florecieron bajo el gobierno islámico durante siglos. Incluso, muchos grandes figuras en la civilización islámica como Ibn Sina (Avicena) y Maimónides eran no musulmanes que vivieron en entornos dhimmi.
Debemos analizar la jizyah con una perspectiva histórica equilibrada, no con prejuicios modernos. Es una prueba de la sabiduría de la civilización islámica al gestionar el pluralismo religioso en una época en la que Europa luchaba con guerras religiosas devastadoras. Espero que este artículo ilumine y abra nuestra mente sobre la grandeza de la civilización islámica.
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Réferencia: Jizya — Wikipedia
Jizyah: Impuesto de Protección que se convirtió en un Contrato Social en la Civilización Islámica. La jizyah a menudo se malinterpreta como un impuesto de humillación hacia los no musulmanes, sin embargo, en la historia islámica es un contrato social que garantiza protección, libertad religiosa y exención del servicio militar. Este artículo explora el origen, implementación y justicia del sistema de jizyah, que refleja la grandeza de la civilización islámica al gestionar una sociedad multiculturales.. ¿Qué es la Jizyah: Más que Solo un Impuesto?
La jizyah en árabe: جِزْيَة es un término que a menudo genera debate, pero en el contexto histórico islámico real, es una forma de impuesto aplicado a los sujetos no musulmanes en países gobernados por leyes islámicas. El Corán y los hadices mencionan la jizyah sin establecer una tasa o cantidad específica, y su aplicación varió a lo largo de la historia islámica. Sin embargo, los eruditos coinciden en que los gobiernos islámicos tempranos adaptaron el sistema fiscal existente y lo modificaron según las leyes de la religión islámica.
Históricamente, la jizyah se entendía en el islam como una tarifa para la protección proporcionada por el gobierno musulmán a los no musulmanes. También era una exención del servicio militar para los no musulmanes, el derecho a practicar su religión con autonomía comunitaria en el estado islámico, y una prueba material de lealtad de los no musulmanes al estado islámico y sus leyes. La mayoría de los fuqaha expertos en derecho islámico exigían que los hombres adultos, libres y sanos en la comunidad dhimmi pagaran la jizyah, excluyendo a mujeres, niños, ancianos y aquellos que no podían pagar.
Origen y Justificación del Corán
El versículo principal que sirve de referencia para la jizyah es el Surah At-Taubah, versículo 29: "Luchad contra los que no creen en Allah y no consideran como prohibido lo que Allah y Su Mensajero han prohibido, y no practican la religión verdadera la religión de Allah , es decir, los que recibieron el Libro, hasta que paguen la jizyah de manera obediente mientras estén sometidos."
Sin embargo, la interpretación de las frases "de manera obediente" an yadin y "mientras estén sometidos" saghirun ha sido objeto de debate. Eruditos modernos como Fazlur Rahman y Mahmoud Ayoub enfatizan que el contexto histórico de este versículo está relacionado con acuerdos de paz y no con humillación. Por otro lado, "sometidos" significa someterse a la autoridad del estado islámico y cumplir sus leyes, no una humillación personal. Esto coincide con la práctica del Profeta Muhammad SAW mismo, quien impuso la jizyah a la comunidad cristiana en Najran y a los judíos en Khaybar.
Implementación en la Historia: Entre el Ideal y la Realidad
A lo largo de la historia islámica, la jizyah se implementó de diversas formas. Durante la época de los Califas Rashidun, especialmente Omar al-Khattab, el sistema de jizyah se organizó de manera sistemática. Omar estableció tarifas diferentes según la capacidad económica: los ricos pagaban 48 dirham al año, los de clase media 24 dirham y los pobres trabajadores 12 dirham. Las mujeres, niños, ancianos, ciegos, discapacitados y quienes no podían pagar estaban exentos.
Bajo el gobierno de los Omeyas y Abasidas, la jizyah se convirtió en una fuente principal de ingresos del estado. Sin embargo, su aplicación no fue uniforme. Algunos gobernantes impusieron la jizyah de manera justa, pero otros la abusaron. No obstante, el principio básico permaneció igual: la jizyah era un contrato de protección. Si el estado islámico fallaba en proteger a los dhimmis, la jizyah debía ser devuelta. Un ejemplo famoso ocurrió durante las Cruzadas cuando las fuerzas islámicas no pudieron proteger a la comunidad cristiana en Siria; el gobernador islámico devolvió la jizyah que había recaudado.
La Jizyah como Contrato Social: Derechos y Responsabilidades
La jizyah no es un impuesto impuesto arbitrariamente. Es parte de un contrato social entre el estado islámico y los ciudadanos no musulmanes. Al pagar la jizyah, los dhimmis obtienen varios derechos:
1. Protección de vida y propiedad - El estado islámico es responsable de protegerlos de ataques internos y externos.
2. Libertad religiosa - Se les permite practicar su religión sin interferencia.
3. Libertad económica - Pueden trabajar y comerciar sin restricciones.
4. Exención del servicio militar - No están obligados a servir en el ejército, a diferencia de los musulmanes que están obligados a realizar el jihad.
5. Autonomía en asuntos personales - Pueden manejar matrimonios, divorcios y herencias según las leyes de su religión.
Como contrapartida, están obligados a respetar las leyes del estado islámico, no ofender al islam ni al profeta Muhammad SAW, y no ayudar a los enemigos del islam. Si violan el acuerdo, su estatus de dhimmi puede ser revocado.
Comparación con Otros Sistemas Fiscales
Comparado con los sistemas fiscales modernos, la jizyah en realidad era más ligera. En la Edad Media, los impuestos en Europa podían alcanzar el 50% de los ingresos de los agricultores. Mientras que la jizyah era alrededor del 2-5% de los ingresos anuales. Además, los musulmanes estaban obligados a pagar zakat 2,5% de sus ahorros y un impuesto sobre la tierra kharaj que a veces era más alto que la jizyah.
Por ejemplo, en Al-Andalus España islámica , los dhimmis cristianos y judíos pagaban una jizyah más baja que los impuestos impuestos a los agricultores cristianos bajo el gobierno feudal. Esto hizo que muchos agricultores cristianos prefirieran vivir bajo el gobierno islámico.
Críticas y Malentendidos Modernos
En la era moderna, la jizyah a menudo es atacada como evidencia de la "injusticia" del islam hacia los no musulmanes. Sin embargo, estas críticas generalmente se realizan sin comprender el contexto histórico y la función social de la jizyah. Eruditos como Bernard Lewis y Marshall Hodgson enfatizan que la jizyah era un sistema práctico y justo en su época. Permitió al estado islámico gestionar una sociedad multicultural de manera segura.
Además, la práctica de la jizyah fue eliminada en la mayoría de los países islámicos modernos después de las reformas del siglo XIX. En el Imperio Otomano, la jizyah fue abolida en 1856 mediante el Decreto de Reforma Islahat Hatt-i Humayun que otorgó igualdad a todos los ciudadanos sin importar su religión. Hoy en día, solo algunos grupos como los talibanes intentan revitalizar esta práctica, aunque no representan la opinión de la mayoría de los musulmanes.
Conclusión: Legado de Justicia en la Diversidad
La jizyah es una de muchas instituciones en la civilización islámica que reflejan una aproximación pragmática y humanista hacia la diversidad religiosa. No es un impuesto de humillación, sino un contrato social mutuamente beneficioso. Los dhimmis obtenían protección y libertad, mientras que el estado islámico obtenía recursos financieros y lealtad política.
La historia demuestra que cuando la jizyah se implementó de manera justa, se convirtió en la base de la armonía entre religiones. Las comunidades cristianas y judías florecieron bajo el gobierno islámico durante siglos. Incluso, muchos grandes figuras en la civilización islámica como Ibn Sina Avicena y Maimónides eran no musulmanes que vivieron en entornos dhimmi.
Debemos analizar la jizyah con una perspectiva histórica equilibrada, no con prejuicios modernos. Es una prueba de la sabiduría de la civilización islámica al gestionar el pluralismo religioso en una época en la que Europa luchaba con guerras religiosas devastadoras. Espero que este artículo ilumine y abra nuestra mente sobre la grandeza de la civilización islámica.
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Réferencia: Jizya — Wikipedia https://en.wikipedia.org/wiki/Jizya