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🕌 Religión y Cultura

Conociendo 5 Comunidades en Estados Unidos que Conservan Tradiciones y Rechazan la Globalización

Desde las granjas Amish en Pennsylvania hasta los pueblos indígenas en Arizona, estas cinco comunidades mantienen sus vidas tradicionales mientras rechazan la influencia de la globalización.

6 Julai 20264 min de lectura0 vistasWeb Editor
Conociendo 5 Comunidades en Estados Unidos que Conservan Tradiciones y Rechazan la Globalización
Imagen: Khatulistiwa.org
AI

1. Los Amish de Pennsylvania – Una Vida Sin Electricidad

Una mañana en una granja Amish, el canto de los gallos se une con el ruido de los carros de caballos que cruzan la carretera polvorienta. No hay teléfonos inteligentes, no hay televisión; solo herramientas agrícolas tradicionales que se mantienen en buen estado. Según el Young Center for Anabaptist and Pietist Studies, en 2020 había alrededor de 350,000 personas Amish esparcidas por todo Estados Unidos, con la mayoría concentrada en Pennsylvania, Ohio e Indiana. Esta comunidad rechaza voluntariamente el uso de tecnología moderna, siguiendo una creencia que enfatiza la sencillez, la independencia y la unión familiar.

2. Los Hutterite de Canadá-Estados Unidos – Una Comunidad Colectivista Basada en la Agricultura

En las praderas de Saskatchewan y Montana, las casas de piedra multiplaza albergan a cientos de personas que comparten los frutos de la agricultura de manera colectiva. Los Hutterite, que se originan en la corriente Anabaptista del siglo XVI, practican un sistema económico cooperativo en el que cada miembro contribuye con su trabajo y recibe una parte de los beneficios según sus necesidades. Aunque se encuentran en una zona conectada con el mundo exterior, mantienen el alemán antiguo en sus oraciones y evitan los medios de comunicación, lo que hace que su estilo de vida sea casi aislado de la corriente globalizadora.

3. Los Navajo – Conservando la Herencia Cultural en Tierra Sagrada

En la meseta de Arizona, los Navajo graban danzas tradicionales en piedra y tejen alfombras de colores que narran la historia de sus antepasados. Según los datos del Censo de EE. UU., hay alrededor de 300,000 miembros Navajo que viven en 27,000 kilómetros cuadrados de tierra reservada. A pesar de la presión de la infraestructura de desarrollo, muchas comunidades Navajo rechazan proyectos de petróleo y gas que amenazan su tierra sagrada, protegiendo al mismo tiempo su estilo de vida basado en la agricultura pequeña, la artesanía manual y la creencia espiritual.

4. Los Mennonitas de Orden Viejo – Sencillez en un Mundo Digital

A diferencia de los Amish que rechazan todo tipo de motorización, los Mennonitas de Orden Viejo permiten el uso de coches de caballos pero rechazan Internet en casa. Esta comunidad se encuentra en varios estados, incluyendo Indiana, Pennsylvania y Kansas. Su vida se centra en la iglesia, la escuela de religión y la agricultura orgánica. Según un estudio del Mennonite Central Committee, más de 70% de las familias en esta comunidad eligen la educación en casa (homeschooling) para controlar el currículo que se alinee con los valores tradicionales.

5. La Comunidad Hmong en Minnesota – Viviendo la Tradición en la Tierra Nueva

Después de huir de la conflictiva Laos, miles de personas Hmong se asentaron en las pequeñas ciudades de Minnesota en la década de 1970. Aunque se han integrado en la economía estadounidense, han mantenido sus ropas tradicionales, la música qeej y los rituales funerarios complejos. Un estudio de la University of Minnesota registra que alrededor de 40% de las familias Hmong todavía practican la agricultura pequeña en sus jardines, cultivando verduras tradicionales como cabbage y cucumbers, como una forma de mantener su identidad cultural.

Conclusión

Las cinco comunidades muestran que en medio de la corriente globalizadora, hay espacio para mantener estilos de vida tradicionales. Ya sea a través de la rechaza de la tecnología, la conservación de lenguas antiguas o la rechaza de proyectos industriales, ellos afirman el derecho a determinar su propio destino cultural. En un mundo cada vez más conectado, su existencia es un ejemplo real de que las opciones de vida basadas en la tradición todavía son relevantes y resistentes.

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